 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
Nuestro punto de vista sobre las pruebas de estado.
|
|
 |
|
De tarde en tarde algunas personas se preguntan por el resultado del Instituto Jorge Robledo en las pruebas de estado, atraídos sobre todo por el hecho de que bachilleres nuestros, ocupan puestos muy destacados en diversos escenarios de la vida nacional. Tenemos buenas razones para afirmar que esas pruebas, con todo y lo buenas que puedan ser y parecer, no sirven para medir colegios. Nos parece prudente para despejar dudas, expresar lo siguiente a propósito del asunto en mención:
|
|
 |
|
Es probable que la mayoría de los colegios, haga un esfuerzo notable y loable por tener alumnos muy destacados en todas las asignaturas que enseña el bachillerato.
|
|
 |
|
|
No es un afán criticable y menos si se tiene en cuenta que los patrones que los medios de comunicación y mucha gente emplean para "medir" a los colegios, son los resultados en las pruebas de estado, orientadas a explorar los niveles de retención del aprendizaje de las asignaturas básicas enseñadas en Colombia, de acuerdo con lo dispuesto por las leyes.
|
|
 |
|
|
|
En el Jorge Robledo nos apartamos de esa propósito por algunas razones que en el fondo no son muy complicadas y trataremos de explicarle a los interesados.
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
1. Nos interesa ante todo, que la escuela sea un lugar apropiado para la formación de los futuros ciudadanos. En este sentido, queremos (y creemos) que nuestro esfuerzo pedagógico, no se agote ni en la vida universitaria ni mucho menos en las pruebas de estado.
|
|
 |
|
|
|
|
|
2. Aunque puede ser en sí mismo bueno que los jóvenes egresen siendo "muy buenos para todo", creemos que la bondad del ser o su capacidad para la excelencia, no es posible por lo general "en todo". Por supuesto que hay excepciones y muy honrosas por cierto en el Instituto Jorge Robledo. Pero el colegio no apunta a lograrlo en todos sus alumnos, aunque se esfuerza en que quienes a ello aspiren, puedan obtener ese objetivo.
|
|
 |
|
|
|
|
|
3. Es muy importante que nuestros bachilleres puedan ingresar a la universidad que quieran y a la carrera que quieran, sin más obstáculo que los medios económicos de sus familias. De manera expresa para ello los formamos y así se lo decimos a las familias que por primera vez llegan al Jorge Robledo. Ahora bien, aunque hay algunas universidades que escogen a sus alumnos por el promedio total en las pruebas del Icfes, lo común en casi todas es que, o bien tienen su propio examen de admisión como ocurre en varias de las universidades públicas o bien tienen unos puntajes mínimos por áreas, según las carreras que los alumnos eligen. Además, suelen atender a otras características de sus alumnos, acordes con los perfiles de ingreso en tanto estos sean un indicio de posterior éxito profesional. Desde este punto de vista, nuestros egresados suelen cumplir, con creces, con unos y otros criterios. Por supuesto, procuramos brindarles una adecuada y temprana orientación profesional, para aumentar su capacidad de acierto en la elección de carrera y universidad.
|
|
 |
|
|
|
4. Puede ser muy bueno que alguien sea al mismo tiempo un excelente músico, físico, político, ciclista, economista, historiador y médico. Solo que este propósito suele ser inalcanzable. Einstein era un gran físico y dicen que muy buen violinista. Pero fue mal estudiante y al menos en Colombia, sus resultados en el Icfes habrían sido lamentables. Otros logran ser excelentes estudiantes en todo, aunque no lleguen a ser muy buenos músicos ni físicos. Nos interesa, mucho más que formarles la idea de que serán buenos para todo en la vida, ayudarles a que sean lo mejor que puedan de acuerdo con sus potencialidades.
|
|
 |
|
|
|
|
5. La calidad de la educación, a juicio nuestro, no se agota, repetimos, en la instrucción. El país parece haber aprendido muy poco de los treinta años seguidos haciendo las pruebas de estado. En todo el tiempo de su vigencia, se han ido creando otros vacíos. Mejores textos escolares, programas oficiales definidos y con carácter nacional, normas evaluativas estables y menos "innovadoras", de seguro lograrían mucho más que las pruebas actuales, que, repito, no consideramos en sí mismas malas. Solo que miden apenas un aspecto muy recortado de la realidad y quizás, alejado de lo fundamental.
|
|
 |
|
|
|
|
|
En resumen, no queremos -y lo declaramos de manera expresa desde hace años, entrar en la carrera del Icfes. Hacerlo desnaturalizaría esta institución al invalidar sus propósitos y su manera de formar a los niños y los jóvenes. Ello no significa, ni de lejos, que sea para nosotros irrelevante el asunto de la instrucción o que nos baste con alumnos de buenos modales pero ignorantes. Aspiramos a que nuestros bachilleres puedan estudiar la carrera que quieran en la universidad que quieran, con la única restricción de las posibilidades familiares. Si no nos interesara, nunca obtendrían bachilleres nuestros el premio Andrés Bello, no se distinguirían jamás en su ingreso a las universidades ni alcanzarían un destacado rendimiento en algunos concursos regionales, sin dejar de citar, por supuesto, la notable presencia de sus bachilleres en muchos campos de la vida nacional e internacional.
|
|