Países con grietas y explosiones

Dibujamos, exploramos, creamos, compartimos ideas y disfrutamos.

Se acerca el desenlace de esta historia, en la que gracias al acompañamiento de las familias, docentes y personal que está a nuestro alrededor logramos investigar, disfrutar, aprender, conocer, experimentar y sobre todo formarnos como personas, generando sentido de pertenencia y nuevas formas de aprendizaje. Esperamos que logren disfrutar del final de este bello transitar.

Durante esta historia aprendimos algo especial e importante para esta generación, lo más cálido de la vida se vivió en nuestros escenarios educativos, donde logramos escuchar las ideas del otro y hacer valer las nuestras con amor, cariño y respeto. Por otro lado, es importante mencionar que se lograron tejer experiencias significativas en cuanto al medio ambiente, donde sus voces día a día invitaban a los demás a reciclar, hacer botellas del amor y a cuidar del agua y luz que como recursos de gran valor.

Después de tener reunida cierta cantidad de información, ideas espontáneas, intereses y experiencias, decidimos empezar a materializar cada una de esas ideas. En las asambleas logramos un consenso para crear o representar los fenómenos, países y continentes que todos como equipo deseábamos y fue así donde cada uno logró a partir del tacto y el olfato experimentar diferentes materiales para dichas creaciones, las cuales daban lugar para la creatividad y al momento de hacerlas jugábamos a los chefs, carpinteros, artistas, científicos, exploradores, experiencias que fueron significativas para cada uno.

Cabe resaltar que con cada una de las actividades logramos darle valor a las creaciones de los demás, las cuales veíamos como ejemplo, las admiramos o compartimos con los otros nuestro orgullo por lo que Habíamos logrado, acciones que contribuyen a desarrollar Nuestro sentido de pertenencia y el valor por el lugar que cada uno ocupa en el grupo.

En las creaciones grupales se hizo protagonista el trabajo cooperativo y sobre todo el respeto y cuidado por lo que tanto nos costó hacer; experimentamos ensayo – error; hicimos los volcanes en arcilla, la palpamos, nos reímos y disfrutamos el resultado, sin saber que al día siguiente los encontraríamos derrumbados. Fue allí donde las hipótesis empezaron a surgir. “¿Qué pasó?”, nadie lograba entender porque estaban derrumbados, hasta que uno de ellos dijo “Fue un terremoto lo que pasó por kínder c”, “No, eso fue un tsunami que se lo llevó”. Después de estas hipótesis decidimos volver a construirlo en otro material y finalmente logramos lo que queríamos así al conocer los materiales más resistentes propusimos crear el tsunami, el tornado más grande: “Hagámoslo muy alto y fuerte que parezca que se está llevando todo”. Esas voces, pensamientos e ideas que se escucharon dieron sentido a la idea de convertir el salón en un mapamundi, donde cada uno será guía por cada continente y relatará lo sucedido en él. ¡Qué emoción! solo quedan unos pocos días. No se pueden perder de la magnífica creación que hicimos… les aseguramos que lo disfrutarán tanto como nosotros.

¡Los esperamos!