Culturas y animales del mundo

Desde el inicio de nuestro proyecto los niños se inspiraron en el rincón de lectura.  Éste fue el nombre que recibió el espacio de provocaciones que la directora de grupo había creado para ellos. Luego, con la imaginación y creatividad de los estudiantes, adecuaron el lugar como un centro de investigación.

En las mañanas, muchos de los niños desde que iniciaron de forma presencial aportaron libros para esperar a sus compañeros en este maravilloso territorio de encuentro, donde cada día se suman nuevos materiales. No podríamos dejar de lado el lugar de los bloques y el material armable en el que se construyeron torres, puentes, pisos, ríos, personajes, entre muchas otras cosas, que acompañados de un repertorio de conceptos le dieron forma a la idea que cada niño tenía para iniciar el tan anhelado proyecto.

Las bases cognitivas de las figuras geométricas, el conteo mecánico, la relación número cantidad y el pensamiento lógico matemático  fueron el cálculo perfecto para que las creaciones recibieran mucho más que un título; fueron la inspiración para una gran historia que apenas inicia.

La motivación e inspiración de los niños siempre trazó una línea que se relacionaba con la naturaleza y los seres vivos.  Con el pasar de los días la indagación, exploración y construcción de las exposiciones continuaba acercándonos un poco más a los animales y con gran afinidad a los lugares donde éstos podrían encontrarse, el hábitat, su cuerpo, su alimentación, entre otros.

Solo necesitamos algunas preguntas para darle vida a muchas respuestas que desde el momento de la provocación los niños fueron creando: ¿si un animal es de Japón habla japonés?, ¿dónde viven los osos hi Gumma?, ¿cómo soportan el frio en los países con estaciones?, ¿todas las personas tenemos el mismo color de piel?, ¿por qué algunos no hablan nuestro mismo idioma?

De esta manera los niños fueron dejando de lado el cuerpo humano, pero incluyeron en las asambleas países y lugares donde existían animales de los cuales no conocíamos mucho y así nos encontramos con conceptos como el arte, el idioma, la cultura y los climas los cuales indirectamente nos dejaron ver los saberes previos, la seguridad para exponer los puntos de vista y el conocimiento de los niños frente a los temas propuestos además de la atención, capacidad de concentración y memoria, dispositivos básicos de aprendizaje que se afianzan en el grado transición pero que también serán útiles para la vida escolar de los niños.

Desde este momento el proyecto se fue definiendo incluso porque ya los niños nombraban el espacio de asamblea como el tiempo para hablar sobre animales y culturas del mundo, aún sin hacer la votación o elección del tema a trabajar a lo largo del año. Es así como el proyecto dejó de ser una provocación y se convirtió en toda una exploración, dando pie a la selección del tema y llevando a cabo la votación. Los temas que se propusieron en ese momento fueron: naturaleza, cuerpo humano y culturas y animales del mundo. Desde la asamblea los niños llegaron al consenso de realizar los votos de forma virtual y, para ser claros, representarlos por medio de un dibujo. En el proceso de elección del proyecto, los niños utilizaron la dimensión comunicativa al trabajar en equipo y exponer sus ideas, demostraron no solo sus saberes sino que, desde el dialogo, lograron resolver dificultades y tomar decisiones.

Finalmente, y luego de recibir los votos secretos, el tema con mayor votación fue: “Culturas y animales del mundo”.  Desde ese instante se inició una verdadera aventura: los niños eligieron un primer país para descubrir, explorar y aprender.  Fue así como llegamos a Japón, allí nos recibió una persona que nos ayudó a entender un poco por qué estaba de noche y tan oscuro cuando en nuestro país apenas salía el sol.  También nos habló de muchos alimentos y comidas típicas, del vestuario y la forma de usarlo de acuerdo con las celebraciones.  Aprendimos sobre los climas y descubrimos un hermoso lugar para descansar y reflexionar: El jardín Zen. Luego de este fabuloso encuentro nos fuimos a conocer el árbol de los cerezos, un lugar maravilloso cargado de historia y una misteriosa leyenda. Ahora podemos saludarnos y despedirnos en japones, cantar y hablar de esta hermosa cultura donde descubrimos que el orden, el respeto, la disciplina y la palabra son lo más importante.

Un espacio para la indagación, la imaginación y la creatividad.

Momento de aprendizaje sobre rotación y origen del día y la noche.

Los templos japoneses son lugares ideales para sentarse y conectar con el verdadero yo, que hay en nuestro interior.