Descubriendo las maravillas del mundo acuático

El contacto con la naturaleza hace parte de las experiencias que se viven en el espacio escolar y que permite hacer diverso y divertido este maravilloso proceso de aprendizaje. Nuestro proyecto nace gracias a la exploración con el espejo de agua, cuando uno de los niños, al ver caer las hojas secas de los árboles en esta superficie, decide pescarlas y darles nombres de animales.

Esta iniciativa, generó interés en los demás niños de infantil B, que ahora tomaban como su juego favorito “Pescar” y a cada pescado le daban un nombre desde sus saberes previos y/o imaginación.

De esta manera, decidimos disponer de un espacio en el aula de clase para tener nuestro propio océano. Por lo tanto, usando papel celofán azul, lo creamos y allí día a día poníamos cada objeto relacionado con los animales acuáticos que llamaban nuestra atención. Tiburones, anguilas, peces y más hicieron parte de nuestro océano.

Poco a poco comenzamos a integrar nuestros intereses en cada uno de los momentos del día, queriendo compartir libros, juguetes, dibujos, entre otros, donde podíamos ir todos conociendo nuevas cosas.

Aunque predominaba como principal interés los animales marinos, hicimos la votación para elegir el proyecto de manera democrática, para lo que usamos la técnica del tablero mágico, en el que cada niño dibujó algo relacionado al tema de preferencia. Así, vimos que 9 de los niños hicieron dibujos relacionados con animales del mar, 1 sobre los polos, 1 de los patos y otro de un Espinosaurio, por lo que decidimos integrar los diferentes temas y descubrir las maravillas que encontramos bajo el agua.

Cuando permitimos a los niños intervenir y aportar sus ideas libremente,

les estamos brindando el reconocimiento como sujetos sumamente

importantes dentro de la sociedad, y así les damos el derecho democrático

de ser escuchados y reconocidos frente a una comunidad donde se aprende

juntos a partir de un sinnúmero de posibilidades reales e imaginarias

para darle significado al mundo.

De esta forma vivimos innumerables experiencias en torno al mundo acuático, entre estas: Darles comida a los peces del colegio, jugar a los tiburones, tener un gran tiburón en el espejo de agua y hacer una gran fiesta del mundo acuático, donde participaron tiburones, sirena, kraken, peces, medusas, ornitorrinco, ostra y cangrejo.

Así, comenzamos a recrear nuestros aprendizajes en el salón, con maravillosos aportes que nos permitirán convertirlo en un espacio acuático lleno de vida y color. En este incluiremos un rio, un lago y los océanos con sus respectivas formas de vida, teniendo en cuenta lo que hemos conocido en nuestros viajes en familia y en nuestra cotidianidad.

Es de esta manera como los niños van descubriendo su mundo, a partir de vivencias propias que les permiten abrirse a nuevas posibilidades de ver la realidad y entender las particularidades de cada elemento.

Estén atentos para contarles próximamente como vamos avanzando en este fantástico proceso de montaje y las nuevas experiencias que iremos viviendo.