Las aves visitan Infantil A

“Corey Callaghan contempló una enorme bandada de golondrinas bicolores dando vueltas bajo el sol matutino. Mientras la masa de aves pasaba sobre su cabeza, Callaghan y su compañero se quedaron embelesados. ¿Cuántas golondrinas bicolores hay en esa bandada?, se preguntó. Y, ya que estamos, ¿cuántas aves hay en el mundo?”. (Douglas Main, Natgeo, 2021)

Aunque existen paraísos increíbles, con pirámides y faraones, reptiles con sus grandes escamas, insectos con cuerpos articulados y dinosaurios prehistóricos; las aves con su plumaje multicolor, el cual despliegan volando de un lugar a otro, migrando a diferentes destinos, conquistaron el corazón de los niños de infantil A.

“Algunas aves corren, otras vuelan y otras nadan; los pingüinos nadan y caminan en las puntas de los pies y no pueden volar como los flamingos”. Martín Mesa López

 

Temprano en la mañana, aves de todos los tamaños y formas llegaban a las ventanas del salón, eran motivo de contemplación para los niños. Las formas de las patas, los colores exóticos y los nidos que elaboraban en los troncos de los árboles, despertaban la curiosidad de todos. ¿Cómo se llaman? ¿Dónde viven? ¿Cuántos huevos tiene ese nido? ¿Qué animal se puede comer los huevos?, eran algunas de las preguntas que surgían y que se han tratado de responder mes a mes, explorando el entorno, compartiendo en el aula e hipotetizando al respecto.

La anatomía de las aves es una muestra de la evolución, sus picos, alas, plumas y patas, reflejan sus habilidades, hábitat, estilo de vida y mecanismos de reproducción. Investigando, los niños de infantil A han buscado estos animales en el cielo, las aguas heladas del polo sur y los pantanos de los bosques, percatándose de sus características que las hacen tan interesantes: las manadas que cuidan y protegen a sus miembros para evitar que mueran o sean lastimados, el canto que alerta o conquista, los colores que advierten el peligro o llaman la atención.

 

Flamencos, pájaros carpinteros, pavos reales, guacamayas, águilas, avestruces y pingüinos, fueron aves exploradas por los niños, así llegaron a comprender más sobre su comportamiento, dieta, fisionomía, arquitectura y materiales de sus nidos, tamaños y depredadores. Asimismo, han asociado las formas de vida de las aves con sus familia, donde cada miembro cumple un rol especifico, como: cuidar a los más pequeños, conseguir alimento, construir el hogar o recibir protección de los mayores para continuar preservando la especie.

“A el pingüino solitario se lo comen los depredadores”. Zoé Álvarez Serna

En los próximos días se trasladará la aventura emplumada al aula de los niños de transición B, para conocer más sobre un ave acuática, amante del hielo, fiel a su pareja y acostumbrada a vestir de esmoquin.