Países con grietas y explosiones.

Un, dos, tres, aquí vamos otra vez.

Si estás listo para leer esto, te invito a que lo hagas con mucha atención, porque es un recorrido que permite imaginar cada suceso vivido en el ambiente escolar.

Cada día, momento y espacio tiene una intención que permite a los niños ser, explorar, experimentar, indagar y construir. ¿Sabes por qué? porque son ellos con sus saberes previos los que les dan sentido y una ruta a sus aprendizajes, gracias a ellos logran disfrutar de aventuras maravillosas. Los maestros hemos sido fundamentales para guiar este caminar, donde cada día se agudizan nuestros sentidos para interpretar sus acciones, pensamientos, juegos, palabras y sobre todo la socialización, que es la primera puerta que se abre para identificar sus intenciones.

Después de estar en la casa, donde a cada uno le hacía falta la interacción con el otro. Llega el momento de compartir de nuevo, donde sus juegos llamativos, risas desbordantes que contagian a los que las escuchan se hacen protagonistas. Sus juegos de animales salvajes, explosiones meteóricas, extinción de dinosaurios, que para ellos sigue siendo un tema de mucho interés, gracias a esto se ha logrado tejer no sólo relaciones interpersonales sino aprendizajes significativos. Un día llegó uno de los niños con un camello, que dio espacio para investigar qué comían, de qué país eran, si hacía frío o calor, muchos salieron con grandes interrogantes donde días después llegaron mapas, queriendo indagar por los “países de arriba y de abajo”. Un día para completar esos saberes, llegaron imágenes y videos de fenómenos naturales que explican esos cambios climáticos y daban sentido a esos “países de arriba y abajo” como ellos lo nombraban. Todos los días llegaban libros diferentes, hacían comparaciones, semejanzas y analogías; después de este recorrido se le dio espacio a la democracia, donde cada uno dio su voto por medio de dibujos y que fueran ellos los que nos ayudarán a decidir el tema a aprender, pero… ¿adivinen qué? estaban tan conectados e interesados por los fenómenos naturales, el clima y los países que decidieron integrar los votos y fue así donde eligieron “los países donde ocurren los fenómenos naturales”.

Con el transcurrir de los días fueron llegando imágenes, consultas e ideas que iban dando un desarrollo natural a su proyecto; han aprendido de volcanes específicos o los más importantes en algunos países y en qué continente está cada uno; además conocen los niveles con los que los expertos determinan el nivel de erupción. Eso ha sido tan llamativo que han propuesto juegos de roles y han experimentado reacciones de diferentes elementos como el bicarbonato con el vinagre. Hemos hecho tornados y cada mañana en el descanso ocurre un terremoto, un temblor, un huracán, un tsunami; pero lo más especial de esta experiencia es que ninguno de los anteriores hace estragos, ni se lleva casas, carros, personas, costas o islas, solo produce maravillosas sonrisas, carcajadas, caídas, debates y mucha diversión.

Como en toda historia siempre hay un inicio, un nudo y un desenlace, por eso te invito a que no te pierdas el final de esta magnífica experiencia, porque esta historia continuará…

Kínder C